Mañana tengo ya que volver a trabajar y aún me dura el mal cuerpo. No la resaca, claro, eso ya pasó, pero sí esa sensación extraña de estar cansada sin haber hecho nada, dolorida como si me hubieran apaleado, medio mareada y terriblemente apática. Será que ya no tengo edad para excesos, o que nunca me había emborrachado tanto y tan a lo bestia como me emborraché en nochevieja. La que está fresca como una rosa es mi cuñada, y eso que se emborrachó mucho más que yo, que como ya os conté antes perdió el sentido quedando inconsciente como una piedra. Por cierto que esta tarde he comido con ellos, con mi hermano y mi cuñada. En un aparte le dije a ella que como castigo por las que me había hecho pasar la mañana de año nuevo, cuando al despertar vi que estábamos las dos bañadas en sus vómitos y excrementos, y tuve que ponerme a lavarme y lavarla pero a conciencia, que iba a publicar su foto, a ver si alguien la reconocía y se le caía la cara de vergüenza. Lo dije solo medio en serio, pues pensé que se cabrearía, pero que va, al contrario, le gustó la idea, ella es muy lanzada, bastante más que yo, y la vergüenza ni se la han presentado (Es broma, cuñi) Total, que como le hace gracia la cosa, pues aquí os la presento, esta es mi cuñi Dora tal como iba vestida en nochevieja, al empezar la noche, antes de salir de fiesta, que acabar ya sabéis que acabó tumbada a mi lado, desmayada, habiéndola yo desnudado y echa una pena…

Por cierto que en ese mismo aparte en el que hablamos me contó mi cuñi algo que me ha hecho comerme mucho la cabeza toda la tarde. Ella cree que cuando medio reaccionó, estando yo lavándola, que aparte vómitos y orina había otra cosa manchándonos. Vamos, que según ella su novio, mi hermano, se debía haber hecho unas cuantas pajas mirándonos dormir juntas como estábamos, casi desnudas, y no le había importado eyacular sobre nosotras. No es que ella le diera mucha importancia, “si vio que ya estábamos manchadas…” Joder, sí, vale, pero es que es mi hermano, que se masturbe con ella que es su novia, mirándola, pues vale, pero conmigo, la verdad, me da cosa si realmente ha pasado. No me atrevo a preguntárselo, pero querría saberlo, la verdad. Me concome por dentro pensarlo. Así que ya veis, si empezó mal el año, vamos cada vez a peor.